Corona Render e Iray procesan escenas complejas con enfoques distintos
Corona Render, integrado en 3ds Max y Cinema 4D, emplea un motor de trazado de rayos y path tracing. Se destaca por su simplicidad al configurar materiales e iluminación, ofreciendo resultados predecibles y físicamente precisos con relativa rapidez. Maneja geometría densa y texturas de alta resolución de forma eficiente, lo que permite trabajar en entornos arquitectónicos y de interiores muy detallados sin colapsar. Su sistema de iluminación interactiva facilita ajustar la escena en tiempo real.
Iray utiliza un método de renderizado híbrido
Iray, el motor de NVIDIA, combina path tracing con el poder de las GPU. Acelera drásticamente el cálculo al aprovechar múltiples tarjetas gráficas, lo que es ventajoso para escenas con millones de polígonos y muchos efectos de luz complejos, como dispersión de volumen o iluminación global con muchas rebotes. Sin embargo, su rendimiento depende directamente de la VRAM disponible; escenas que excedan esta memoria pueden ralentizarse o no renderizar. Es común en DCC como 3ds Max, Maya y especialmente en SOLIDWORKS Visualize.
La elección depende del flujo de trabajo y hardware
Corona es más independiente del hardware específico, funcionando bien en CPU y siendo accesible. Iray requiere una inversión en GPU potentes para desplegar su potencial, pero entonces reduce los tiempos de espera. Para proyectos que priorizan iteraciones rápidas y un flujo artístico directo, Corona suele ser más ágil. Para producciones que pueden aprovechar granjas de render con GPU y buscan máxima precisión física en simulación de materiales, Iray es una opción sólida. Ningún motor es universalmente superior; cada uno resuelve problemas distintos.
Al final, elegir entre ellos a veces se reduce a preguntarse si prefieres esperar un render mientras tomas café o mientras construyes una nueva PC para soportar la siguiente escena.