DuneCrawl es un juego de acción que navega por un mar de arena
Los creadores de Apotheon presentan DuneCrawl, un juego de acción que toma la premisa de Sea of Thieves y la traslada a un desierto infinito. En lugar de un barco, los jugadores pilotan un cangrejo gigante con cañones montados sobre su caparazón. Este crustáceo mecánico se desplaza por dunas y mesetas mientras los jugadores buscan tesoros y se enfrentan a otros cangrejos artillados. La propuesta mezcla exploración y combate naval, pero sobre un terreno sólido y cambiante.
Controlar al cangrejo en solitario resulta complejo
Manejar al cangrejo gigante requiere coordinar su movimiento con múltiples patas y apuntar los cañones al mismo tiempo. En solitario, esta tarea se vuelve exigente, ya que el jugador debe dividir su atención entre pilotar con precisión y gestionar el combate. La sensación es similar a operar un vehículo pesado y multitarea, lo que puede abrumar durante encuentros intensos. La jugabilidad solitaria prioriza la planificación y la cautela sobre la acción directa.
La cooperación multiplica la eficacia y el caos
La experiencia cambia por completo con otros jugadores. Cada uno puede ocupar un rol específico: uno pilota el cangrejo, otro se encarga de los cañones principales y un tercero repara daños o usa armas secundarias. Esta división de tareas hace que el combate sea más fluido y estratégico. Además, la coordinación para flanquear enemigos o escapar de tormentas de arena se convierte en el núcleo de la diversión. Invitar a amigos no solo facilita el progreso, sino que genera momentos caóticos y memorables.
Por supuesto, también garantiza que alguien tenga la culpa cuando el cangrejo vuelque en una duna porque el piloto estaba demasiado ocupado disparando.