Intel prepara los últimos procesadores para el socket LGA 1700
Los procesadores Intel de la familia Bartlett Lake-S se configuran como la última generación de chips que la compañía planea lanzar para la plataforma de socket LGA 1700. Sin embargo, esta serie no está destinada al mercado de consumo general. Su enfoque principal son los sistemas embebidos y la computación periférica, un segmento donde los componentes deben operar de forma estable en entornos específicos y durante largos períodos. Esta decisión estratégica implica que estos procesadores no se venderán abiertamente en tiendas minoristas.
ASRock descarta ofrecer soporte en placas base de consumo
El fabricante de placas base ASRock ya ha comunicado que no tiene previsto implementar soporte para los procesadores Bartlett Lake-S en sus modelos dirigidos al consumidor final. Esta postura refuerza el carácter exclusivo de estos chips para aplicaciones industriales y especializadas. La decisión de ASRock alinea su estrategia de producto con la de Intel, evitando desarrollar actualizaciones de BIOS o hardware para una plataforma que está cerrando su ciclo de vida en el ámbito doméstico.
El mercado retail se enfoca en plataformas futuras
Este movimiento consolida la transición del socket LGA 1700 hacia su fase final. Para los usuarios que buscan actualizar sus sistemas, la atención se desplaza completamente hacia las nuevas plataformas que Intel y AMD están desarrollando. Los Bartlett Lake-S representan un punto final específico para un nicho de mercado, lo que significa que los entusiastas del hardware no podrán adquirir estos procesadores para sus ordenadores personales, independientemente de la placa base que posean.
Parece que la única forma de integrar un Bartlett Lake-S en un sistema personal sería si tu sala de estar se convirtiera, misteriosamente, en una fábrica automatizada.