Documentos judiciales de cómo Google fideliza a los menores en las escuelas
Unos documentos internos de Google que forman parte de una demanda judicial sobre seguridad infantil revelan que la compañía considera que los Chromebooks y otras herramientas educativas sirven para introducir a los niños en su ecosistema. Las presentaciones internas argumentan que si los estudiantes usan el sistema operativo y los servicios de Google desde pequeños, eso puede traducirse en usuarios fieles para toda la vida. Google responde que esos materiales están fuera de contexto y que sus herramientas responden a lo que piden los educadores, además de señalar que las escuelas controlan cómo se usan y que YouTube exige consentimiento parental para los menores.
La demanda colectiva contra las grandes tecnológicas
Estos documentos son parte de una demanda colectiva presentada por distritos escolares, familias y fiscales generales. Acusan a Google y a otras grandes empresas tecnológicas de diseñar productos adictivos y potencialmente dañinos para los jóvenes. El juicio por este caso está previsto para comenzar el 27 de enero de 2026. La estrategia comercial que muestran los documentos contrasta con la imagen pública de Google como un facilitador neutral en el ámbito educativo.
Google defiende su papel en la educación
La compañía sostiene que sus productos para escuelas, como Google Classroom y los Chromebooks, existen porque los educadores los solicitan y los valoran. Afirma que las escuelas administran las cuentas y deciden qué servicios pueden usar los estudiantes, manteniendo el control. También destacan que para los menores de edad, ciertas funciones de YouTube requieren que los padres autoricen su uso, lo que, según Google, mitiga los riesgos. El debate central gira en torno a si se prioriza el beneficio educativo o el interés comercial a largo plazo.
El plan maestro parece funcionar, ya que una generación entera ahora asocia hacer los deberes con abrir Chrome y no sabe qué es un documento que no esté en Drive.