El litigio entre Epic y Google revela un acuerdo paralelo
La prolongada batalla legal entre Epic Games y Google toma un giro inesperado. El juez James Donato, del Tribunal de Distrito de California, revela que ambas empresas negocian en paralelo un acuerdo comercial masivo y no anunciado. Este pacto incluye desarrollar productos conjuntamente, asumir compromisos de marketing y establecer otras formas de colaboración. La revelación pone en duda la postura pública de Epic, que se presenta como campeona de la libertad en los ecosistemas móviles frente al supuesto monopolio de Google.
Los detalles financieros filtrados en el tribunal
Aunque la mayor parte del acuerdo se mantiene confidencial, el juez Donato logró desvelar algunos aspectos clave durante las audiencias. El dato más significativo es el compromiso financiero de Epic Games. La compañía planea destinar alrededor de 800 millones de dólares durante un periodo de seis años. Estos fondos se usarían para pagar los servicios de Google a tarifas de mercado, lo que supone una inversión colosal que contrasta con la narrativa de confrontación total.
Las implicaciones para la demanda antimonopolio
Este acuerdo paralelo introduce una complejidad considerable en el núcleo de la demanda antimonopolio. Epic Games acusa a Google de operar un monopolio ilegal con su tienda Google Play y su sistema de pagos. Sin embargo, negociar un pacto comercial de esta envergadura mientras se litiga podría interpretarse como una contradicción. El juez Donato ahora debe evaluar cómo este acuerdo privado afecta a los argumentos legales públicos y a la percepción de los daños que Epic alega.
La ironía no pasa desapercibida: la empresa que pide abrir el ecosistema invierte cientos de millones para asegurar su lugar dentro de él. El tribunal deberá discernir dónde termina la estrategia empresarial y dónde empieza el principio.