La investigación del accidente de Adamuz apunta a una fractura en la vía
La investigación preliminar del accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba, indica que la vía por la que circulaba el tren de alta velocidad Iryo ya tenía una fractura en el carril antes de que pasara el convoy. Los investigadores sugieren que esta rotura pudo causar que el vagón número 6 descarrilara, lo que desencadenó la colisión posterior con un tren que venía en sentido contrario. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, o CIAF, maneja esta hipótesis como la principal, aunque subraya que sus conclusiones son provisionales.
La CIAF basa su hipótesis en pruebas físicas
La comisión fundamenta su teoría en las evidencias halladas en el lugar. Encontraron muescas uniformes en las ruedas del tren y una deformación específica en el carril. Estos daños son compatibles con el impacto que produciría un tren al pasar sobre una fractura ya existente en el rail. Estos indicios físicos apuntan a que el descarrilamiento fue una consecuencia, no la causa inicial del suceso.
La causa de la fractura del carril aún se desconoce
Lo que los investigadores no han podido determinar aún es el origen de esa rotura en la vía. La investigación continúa abierta y ahora se centra en analizar los datos de las cajas negras de los trenes y en realizar pruebas de laboratorio más exhaustivas sobre los fragmentos del carril. Estos análisis son cruciales para confirmar o descartar la hipótesis actual y para entender la secuencia completa de eventos.
A veces, el progreso va sobre raíles que, literalmente, pueden romperse bajo tus pies, recordándonos que la tecnología más veloz depende de los detalles más pequeños y estáticos.