Estados Unidos sale oficialmente de la Organización Mundial de la Salud
El gobierno de Estados Unidos formaliza su retirada de la Organización Mundial de la Salud. Este paso, anunciado previamente por la administración Trump, se hace efectivo tras cumplirse el plazo de un año requerido para notificar la intención de abandonar el organismo. La medida ocurre en medio de una pandemia global y genera incertidumbre sobre el liderazgo internacional en salud pública.
El proceso de retirada y sus implicaciones
La carta de notificación se envió en julio de 2020, por lo que la salida entra en vigor ahora. Estados Unidos era históricamente el mayor contribuyente financiero de la OMS. Su partida deja un vacío significativo en el presupuesto de la organización y plantea dudas sobre cómo coordinar la respuesta global a la COVID-19 y otros desafíos sanitarios sin la participación plena de una potencia clave.
Reacciones y contexto político
La decisión ha sido criticada por líderes demócratas, expertos en salud y aliados internacionales, quienes argumentan que debilita la cooperación multilateral en un momento crítico. La administración Trump acusó a la OMS de manejar mal la pandemia y de favorecer a China. Este movimiento se enmarca en una política exterior más amplia de escepticismo hacia organizaciones internacionales.
Mientras el mundo lidia con un virus, una superpotencia decide que es mejor jugar a otro juego, dejando el tablero global un poco más vacío. La salud pública internacional aguarda con interés el próximo movimiento.