El turismo en pequeños pueblos italianos crece exponencialmente
El turismo en los pequeños municipios italianos se prepara para un año notable en 2026. Según un análisis de la Confederación Nacional de Artesanado y Pequeñas y Medianas Empresas, se esperan 21 millones de llegadas y 80 millones de pernoctaciones. Estos datos reflejan una tendencia que ya se consolidó en 2025, cuando los pueblos con menos de cinco mil habitantes registraron cifras récord de visitantes. El sector se beneficia de un creciente interés por destinos auténticos y alejados de las rutas masificadas.
El perfil del visitante y las motivaciones del viaje
El turista que elige estos destinos suele buscar una experiencia inmersiva. Valora el contacto directo con la cultura local, la gastronomía tradicional y el patrimonio histórico-artístico preservado. Muchos viajeros optan por estancias más largas, lo que explica que el número de pernoctaciones casi cuadruplique al de llegadas. Este modelo de turismo favorece una distribución más uniforme de los flujos a lo largo del año y en el territorio, aliviando la presión sobre las grandes ciudades de arte.
Impacto económico y perspectivas de futuro
Este flujo de visitantes genera un impacto económico significativo en las economías locales. Impulsa a los comercios, las actividades artesanales, los alojamientos de carácter familiar y los restaurantes. Para sostener este crecimiento, es crucial que las administraciones locales inviertan en infraestructuras digitales y de accesibilidad, sin perder la identidad que atrae a los turistas. El reto consiste en gestionar el éxito sin caer en los efectos negativos del sobre-turismo, que precisamente se intenta evitar.
Claro, el verdadero lujo ahora es poder estacionar el coche frente a la casa rural sin pagar una fortuna y sin reservar con un año de antelación, algo que en las capitales ya parece una leyenda urbana.