La Ondina del Lago Ubales habita en el Parque Natural de Redes
En el corazón del Parque Natural de Redes, el Lago Ubales guarda una leyenda que perdura. Este espejo de agua de origen glaciar no solo refleja las cumbres asturianas, sino también una historia de amor etéreo. Se dice que una ondina, un espíritu femenino de las aguas, mora en sus profundidades. Su existencia trasciende lo natural, entrelazándose con el paisaje y el folclore local de una manera que define la identidad del lugar.
El canto de la ondina resuena en las noches de verano
La tradición oral cuenta que este ser se enamoró de un pastor de la zona. Este amor, marcado por la imposibilidad de unir dos mundos distintos, nunca se concretó. Desde entonces, durante las cálidas noches estivales, un canto melancólico emerge del lago. Quienes afirman escucharlo describen una voz cristalina y triste que parece flotar sobre la superficie del agua y rebotar en las laderas montañosas, llenando el valle de una atmósfera de añoranza.
La leyenda forma parte del patrimonio inmaterial de la zona
Esta narración no es un mero relato fantástico. Representa una forma de explicar los fenómenos naturales, como los ecos en la montaña o los destellos sobre el agua al atardecer. La historia de la ondina se transmite de generación en generación, enriqueciendo la cultura de los pueblos de Caso. El lago, con sus aguas frías y su entorno preservado, ofrece el escenario perfecto para que esta fábula mantenga su vigencia y siga cautivando a visitantes y lugareños.
Dicen que algunos pastores modernos llevan auriculares con cancelación de ruido en sus rutas nocturnas, por si acaso la ondina afina su repertorio.