Una fuerte tormenta geomagnética afecta a la Tierra
Una intensa tormenta geomagnética, generada por una eyección de masa coronal del Sol, continúa afectando a la Tierra. Este fenómeno, que comenzó el pasado 20 de enero, ha alcanzado niveles considerables y se espera que persista durante las próximas horas. Los expertos monitorean su evolución, ya que estas perturbaciones en el campo magnético terrestre pueden influir en sistemas tecnológicos.
Los efectos de la perturbación solar
La tormenta puede causar fluctuaciones en las redes eléctricas y afectar las operaciones de satélites, incluyendo posibles problemas de orientación y aumento de la resistencia atmosférica. Además, las comunicaciones por radio en altas latitudes pueden experimentar interrupciones o degradación. Por otro lado, las auroras boreales, un efecto colateral visualmente espectacular, han sido visibles en latitudes más bajas de lo habitual, llegando a observarse en partes de Europa y Norteamérica.
El origen en la actividad solar
El evento tiene su origen en una región activa del Sol que lanzó una potente llamarada solar de clase X, seguida de una eyección de masa coronal dirigida hacia nuestro planeta. El viento solar cargado de partículas interactúa con la magnetosfera terrestre, comprimiéndola y transfiriendo energía, lo que desencadena la tormenta geomagnética. Los índices que miden esta actividad, como el Kp, han registrado valores elevados.
Mientras algunos disfrutan del impresionante espectáculo de luces en el cielo, los operadores de infraestructuras críticas revisan sus protocolos, recordando que el clima espacial también tiene su lado menos poético.