Mercedes prueba el Clase C eléctrico en condiciones invernales
Mercedes-Benz avanza en el desarrollo de su primer Clase C completamente eléctrico, un modelo clave para su estrategia de electrificación. El prototipo, que se prevé llegue al mercado en 2026, está siendo sometido a intensas pruebas en climas extremadamente fríos. Estas evaluaciones buscan verificar el rendimiento de los sistemas de propulsión y batería en condiciones adversas, un paso crucial para garantizar la fiabilidad del vehículo.
El vehículo se enfoca en autonomía y eficiencia
Aunque la marca no ha revelado especificaciones técnicas definitivas, se espera que el Clase C eléctrico utilice la próxima generación de la plataforma MMA de Mercedes. Esta arquitectura está diseñada para alojar baterías que ofrezcan una autonomía competitiva. Las pruebas en invierno permiten calibrar el sistema de gestión térmica, que es fundamental para preservar la capacidad de la batería y la potencia de entrega en climas fríos, donde los vehículos eléctricos suelen ver reducido su alcance.
El diseño mantiene la esencia de la gama actual
Los prototipos camuflados muestran una silueta similar a la del Clase C con motorización térmica, aunque con ligeras adaptaciones para mejorar la aerodinámica, un factor clave para la eficiencia. Se anticipa que el interior integrará el sistema MBUX más reciente, con una pantalla hyperscreen que domina el salpicadero. El objetivo es combinar la identidad de la Clase C con las señas de identidad de la gama eléctrica EQ, aunque se rumorea que Mercedes podría simplificar su nomenclatura para los eléctricos.
Mientras los ingenieros ajustan el software entre ráfagas de viento helado, el futuro propietario solo espera que el coche caliente el volante tan rápido como promete el marketing. Al fin y al cabo, en invierno, eso puede ser casi tan importante como la autonomía.