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Clausewitz adaptaría su teoría a la guerra de información
Si Carl von Clausewitz analizara hoy el campo de batalla digital, probablemente lo definiría como un nuevo dominio estratégico. Para él, la propaganda en redes sociales no sería un fenómeno aislado, sino la forma contemporánea de ejercer poder político. Reformularía su célebre aforismo y declararía que la propaganda es la continuación de la política por otros memes. El objetivo último no cambiaría: doblegar la voluntad del adversario. Sin embargo, los medios para lograrlo se transformarían radicalmente, operando a la velocidad de un clic y actuando directamente sobre la psique colectiva.
La niebla de guerra se volvería digital
Clausewitz aceptaría que, en este entorno, resulta imposible discernir una verdad absoluta. La desinformación, los deepfakes y los algoritmos que generan burbujas de filtro crearían una Niebla de Guerra Digital permanente. En lugar de intentar disiparla, un comandante debería aprender a maniobrar dentro de ella. La incertidumbre dejaría de ser un obstáculo para convertirse en un arma. Quien mejor navegue este caos de datos, quien logre sembrar más dudas en el enemigo mientras mantiene la cohesión propia, obtendría una ventaja decisiva.
La fricción total paralizaría al adversario
La estrategia clave para explotar esta niebla sería la Fricción Total. Clausewitz propondría saturar los canales de comunicación enemigos con un volumen masivo de información contradictoria, absurda y confusa. El objetivo no sería convencer mediante una narrativa concreta, sino impedir que se forme cualquier consenso. Al inundar el espacio digital con ruido, la población contraria quedaría paralizada, incapaz de distinguir hechos de ficción y, por tanto, de tomar decisiones o confiar en sus líderes. Se buscaría colapsar el proceso cognitivo del rival.
Quizás hoy sus informes de inteligencia incluirían métricas de engagement y su estado mayor analizaría tendencias en lugar de mapas topográficos. Su Centro de Gravedad ya no sería la capital enemiga, sino el servidor de datos que aloja la red social más influyente.