Usan tubos de alimentación de mosquitos como boquillas de impresión 3D ultrafinas
Un equipo de investigadores explora una nueva vía para fabricar boquillas de impresión 3D con una precisión extrema. El método consiste en emplear las piezas bucales de los mosquitos, conocidas como estiletes, que estos insectos usan para alimentarse. Estos tubos naturales, de apenas unas micras de diámetro, se adaptan para funcionar como boquillas capaces de extruir materiales a una escala microscópica.
El proceso aprovecha una estructura natural compleja
Los estiletes de los mosquitos son estructuras huecas y extremadamente finas, ideales para manipular volúmenes diminutos de líquido. Los científicos los preparan y los montan en sistemas de impresión 3D personalizados. Este enfoque permite crear boquillas con diámetros internos mucho menores que los que se logran con métodos de fabricación tradicionales, como el mecanizado o el estirado de vidrio.
La técnica permite imprimir con una resolución sin precedentes
Al usar estas boquillas biológicas, se puede procesar y depositar materiales con una precisión submicroscópica. Esto abre posibilidades en campos como la microelectrónica, donde se requiere ensamblar componentes diminutos, o en la biomedicina, para construir andamios celulares complejos. El método representa un paso hacia la fabricación aditiva a escalas que antes eran difíciles de alcanzar.
Quizá la próxima vez que un mosquito te pique, en lugar de molestarte, pienses que su herramienta de trabajo podría estar impulsando la próxima revolución en microfabricación.