Desarrollan un compuesto cerámico-metal con memoria de forma para imprimir en 3D
Un equipo de la Universidad Virginia Tech ha creado un nuevo material compuesto que se puede imprimir en 3D y que posee memoria de forma. Este material combina cerámica y metal, lo que permite que las piezas fabricadas cambien de forma al aplicar calor y luego recuperen su configuración original. Este avance abre nuevas posibilidades para fabricar componentes en sectores como la aeroespacial, la biomedicina y la electrónica, donde se requieren materiales que soporten altas temperaturas y sean ligeros.
El material se procesa mediante fabricación aditiva
Los investigadores usan un proceso de impresión 3D basado en la fotopolimerización de estereolitografía. En este método, una resina líquida que contiene partículas de cerámica y aleación con memoria de forma se solidifica capa por capa con luz ultravioleta. Después de imprimir, la pieza "verde" se somete a un tratamiento térmico para eliminar el polímero y sinterizar las partículas metálicas y cerámicas, lo que da como resultado un componente sólido y denso.
Las aplicaciones potenciales son diversas
La capacidad de este compuesto para recordar su forma y soportar entornos extremos lo hace adecuado para crear actuadores, dispositivos de liberación de fármacos o componentes que se desplieguen en el espacio. Al combinar la resistencia a la temperatura de la cerámica con las propiedades de memoria del metal, se superan algunas limitaciones de los polímeros con memoria de forma, que no pueden operar a tan altas temperaturas.
Ahora solo falta que la boquilla de la impresora también recuerde limpiarse después de usar este material, o tendrá una forma permanente muy particular.