La construcción de viviendas debe transformarse para limitar el calentamiento global
Un informe reciente indica que el sector de la construcción debe reducir sus emisiones de carbono de manera drástica y rápida para cumplir con los objetivos climáticos. Los edificios actuales consumen mucha energía y generan una gran parte de las emisiones globales. Si no se cambia la forma de construir, será imposible mantener el aumento de temperatura por debajo de los 2 grados centígrados. Esto requiere adoptar materiales sostenibles y diseñar casas que consuman poca energía desde el primer momento.
El problema central son los materiales y la energía
El cemento y el acero, pilares de la construcción moderna, son responsables de una parte importante de las emisiones de dióxido de carbono. Para resolver esto, se necesita usar alternativas como la madera laminada o materiales reciclados. Además, es crucial que las nuevas viviendas produzcan su propia energía renovable y estén bien aisladas. Así se evita depender de sistemas de calefacción y refrigeración que consumen combustibles fósiles.
La adaptación requiere cambios profundos en las normas
Lograr esta transformación exige que los gobiernos actualicen las normativas de edificación y ofrezcan incentivos. Los arquitectos e ingenieros deben priorizar diseños bioclimáticos y pasivos que aprovechen la luz y la ventilación natural. También es necesario formar a los profesionales de la construcción en estas nuevas técnicas y materiales. Sin una acción coordinada a todos los niveles, la meta climática seguirá estando fuera de alcance.
Parece que el futuro de la vivienda pasa por construir como se hacía antes de la era industrial, pero con la tecnología del siglo XXI. Una paradoja moderna donde lo más innovador es recuperar la sabiduría de construir con lo que hay alrededor.