Que la Fuerza proteja tu RAM y ningún ladrón encuentre tu memoria
Un foro de Corea del Sur informa sobre un robo peculiar en un estudio de diseño. Un intruso accedió al lugar y dañó de forma específica las carcasas laterales de cristal templado de dos ordenadores de sobremesa. El resto del mobiliario y los electrodomésticos de la oficina permanecieron intactos. El único material que desapareció fue la memoria RAM del tipo DDR5 que había en los equipos.
El modus operandi apunta a un objetivo claro
La naturaleza del incidente sugiere que el autor conocía lo que buscaba. Al romper solo los paneles de los ordenadores e ignorar otros objetos de valor, el ladrón demostró que su objetivo principal era el hardware interno. El hecho de que solo se llevara los módulos de memoria DDR5, un componente con un mercado secundario activo y fácil de revender, refuerza esta teoría. La escena no muestra signos de un vandalismo aleatorio, sino de una acción deliberada para sustraer un componente específico.
La seguridad física de los componentes es un factor a considerar
Este caso recuerda que, además de proteger los sistemas contra amenazas digitales, es importante considerar la seguridad física. Un cristal templado en una carcasa, aunque estético y que permite ver los componentes, puede ser un punto débil si alguien quiere acceder rápidamente al interior. Algunos usuarios optan por cerraduras físicas para las carcasas o por ubicar los equipos en áreas con mayor control de acceso, especialmente en entornos profesionales donde el hardware puede ser valioso y específico.
Parece que el ladrón tenía muy clara su lista de la compra: DDR5 para llevar. Lo único que no saqueó fue la cafetera, quizás porque aún no existe la tecnología DDR5 para procesar cafeína.