El lado luminoso de cruzar con el semáforo en rojo penlizado por la DGT
El director de la Dirección General de Tráfico, Pere Navarro, aclara la polémica medida que plantea sancionar a los peatones que crucen de forma imprudente. Navarro afirma que la propuesta busca equiparar responsabilidades y no persigue recaudar, sino proteger a las personas más vulnerables en la vía pública. La DGT argumenta que un porcentaje significativo de atropellos ocurre por distracciones de quienes caminan, a menudo usando el móvil.
La medida genera debate social
La iniciativa, incluida en el anteproyecto de reforma de la Ley de Tráfico, ha desatado un intenso debate. Muchos ciudadanos la perciben como una criminalización del peatón, tradicionalmente considerado la parte débil. Navarro responde que entenderán que suspiren antes de leer la letra pequeña, pues la sanción solo se aplicaría en casos graves que pongan en riesgo la seguridad propia y ajena, como cruzar con el semáforo en rojo o por lugares no habilitados.
El objetivo es cambiar comportamientos
El foco principal, según la DGT, no está en multar sino en educar y prevenir. Se pretende que los peatones tomen conciencia de que sus actos también tienen consecuencias en la seguridad vial. La reforma legal también incluye endurecer las sanciones por usar el teléfono al volante y por no respetar a los ciclistas al adelantar. Tráfico insiste en que el fin último es reducir la siniestralidad desde todos los ángulos.
A veces parece que el único comportamiento sin riesgo en la calle es quedarse quieto en casa, pero incluso ahí podrías tropezar con la alfombra.