Verstappen anticipa que los equipos pasarán más tiempo en el garaje
Max Verstappen analiza el impacto que tendrá la nueva normativa técnica de 2026 en el desarrollo de los monoplazas. El piloto de Red Bull Racing opina que los cambios radicales en las unidades de potencia y en la aerodinámica obligarán a los equipos a dedicar mucho más tiempo a simular y a probar componentes en el túnel de viento antes de poder rodar con el coche en pista. Según su perspectiva, el trabajo en el garaje y en la fábrica será aún más decisivo que en temporadas anteriores.
Los motores híbridos de 2026 demandan más desarrollo
La principal novedad para 2026 es el cambio en las unidades de potencia. Los nuevos motores híbridos aumentan la potencia eléctrica y utilizan combustibles 100% sostenibles. Esto supone un desafío de ingeniería enorme, ya que los equipos deben rediseñar por completo la arquitectura del coche para integrar estos sistemas. Verstappen señala que equilibrar el peso, la refrigeración y la entrega de potencia será un proceso largo que consumirá muchos recursos en el laboratorio.
La aerodinámica activa añade otra capa de complejidad
Junto a los nuevos motores, se introduce un concepto de aerodinámica activa. El coche cambiará su configuración aerodinámica automáticamente en distintas zonas del circuito para reducir la resistencia. Implementar y calibrar este sistema para que funcione a la perfección con el nuevo tren motriz requiere millones de simulaciones. El piloto holandés prevé que los ingenieros pasarán incontables horas optimizando estos parámetros antes de dar una sola vuelta de prueba real.
Mientras los aficionados sueñan con ver los nuevos coches en acción, la realidad es que pasarán meses antes de que los equipos logren que den más de tres vueltas seguidas sin que un sensor detecte una anomalía crítica. El verdadero duelo por el campeonato de 2026 ya ha comenzado, y se libra entre ordenadores y bancos de pruebas.