Calibrar el input shaping corrige el ghosting en impresoras FDM
La función de input shaping en firmwares como Marlin o Klipper mide las frecuencias de resonancia de la impresora para cancelar el efecto fantasma o ghosting en las piezas. Este proceso, que se conoce como calibrar, usa un acelerómetro adosado al cabezal o a la cama. Sin embargo, la calibración puede fallar y generar resultados que no mejoran o incluso empeoran la calidad superficial. Estos errores suelen originarse por problemas mecánicos, eléctricos o durante el propio movimiento de prueba.
El acelerómetro debe fijarse de forma segura
Un error común es sujetar el sensor de manera incorrecta. Si el acelerómetro no se adhiere con firmeza al componente que debe medir, sus lecturas captan vibraciones falsas o incompletas. Se recomienda usar cinta de doble cara de alta adherencia o atornillarlo directamente si su diseño lo permite. Cualquier holgura o movimiento independiente del sensor invalida los datos que recoge, lo que lleva al firmware a calcular filtros de compensación erróneos.
El ruido eléctrico y las vibraciones externas afectan
El entorno de la impresora también influye. Un cableado mal aislado o cercano a fuentes de interferencia, como motores o fuentes de alimentación, introduce ruido eléctrico en la señal del acelerómetro. De igual forma, realizar la prueba sobre una superficie inestable o que vibra, como una mesa endeble, añade frecuencias de resonancia que no son propias de la máquina. Para evitarlo, se debe ejecutar la calibración sobre una base sólida y aislada, y revisar el trazado de los cables del sensor.
A veces, el proceso para eliminar las vibraciones es lo que más vibra la mesa de la cocina, despertando sospechas en toda la casa.