Un analista de la CIA resuelve un antiguo problema matemático sobre probabilidades
Durante siglos, matemáticos y filósofos han buscado cómo expresar con palabras los distintos grados de certeza. Los números manejan la probabilidad, pero traducir esa precisión al lenguaje común siempre resultó frustrante. Esta dificultad persiste desde los debates de los antiguos griegos hasta los análisis de los pensadores modernos. El columnista Jacob Aron relata cómo un experto en inteligencia finalmente encontró una solución práctica a este enigma conceptual.
Sherman Kent y el nacimiento de las probabilidades verbales
El hombre que abordó el problema fue Sherman Kent, un historiador que trabajaba para la Oficina de Servicios Estratégicos, precursora de la CIA. En los años 60, Kent observó que los informes de inteligencia usaban términos como probable o poco probable de forma inconsistente. Cada analista interpretaba estas palabras a su manera, lo que generaba confusión al evaluar riesgos. Kent decidió cuantificar estos términos para crear un estándar común que todos pudieran entender.
Una escala que traduce palabras en números
Kent propuso una escala numérica que asignaba un rango de probabilidad a expresiones específicas. Por ejemplo, definió que casi seguro correspondía a un 93%, probable a un 75% y poco probable a un 30%. Esta herramienta, conocida como la Escala de Probabilidad Verbal de Sherman Kent, se adoptó en la comunidad de inteligencia. Su sistema permitió comunicar estimaciones con mayor claridad y reducir los malentendidos en informes críticos.
Irónicamente, el sistema que buscaba eliminar la ambigüedad a veces la introduce, pues algunas personas discuten si un evento probable es exactamente un 75% o quizá un 70%. La búsqueda humana por precisar lo incierto parece no tener fin.