NVIDIA adquiere talento clave de Groq mediante una licencia tecnológica
La operación que NVIDIA realiza con el startup de inteligencia artificial Groq plantea interrogantes sobre sus objetivos estratégicos. Para evitar un proceso regulatorio prolongado y posibles investigaciones antimonopolio, la empresa líder en el mercado de IA estructura la transacción como la compra de una licencia no exclusiva sobre las tecnologías de Groq. Este movimiento permite que NVIDIA incorpore a sus filas a los ingenieros y personal clave del startup, mientras que el equipo residual, liderado por el director financiero, se mantiene al frente de la infraestructura GroqCloud. Analistas consideran que esta estructura dificulta que el remanente de Groq conserve la competitividad que tenía antes del acuerdo.
La estrategia se repite con la absorción de Enfabrica
Este no es el primer caso en que NVIDIA emplea esta táctica. Poco antes, la compañía llevó a cabo una operación similar con el startup Enfabrica, que se dedicaba a desarrollar tecnologías de interconexión. Según los rumores que circulan en el sector, el monto de esa transacción ascendió a 900 millones de dólares, una cifra alta para una empresa en fase inicial pero que refleja el valor actual de ese tipo de especialización. La adquisición de talento y propiedad intelectual mediante estos mecanismos parece consolidarse como un patrón para NVIDIA.
El valor de mercado de Groq supera ampliamente la inversión
Groq representa un objetivo de mayor envergadura que Enfabrica. Su última valoración como empresa independiente se situó en 6.900 millones de dólares, pero las estimaciones sobre el costo total de la operación con NVIDIA alcanzan los 20.000 millones, según informa EE Times. Esta diferencia sustancial subraya el alto valor estratégico que NVIDIA otorga a los equipos y las tecnologías que está incorporando, priorizando el acceso al talento humano especializado por encima de otras consideraciones.
En el complejo mundo de las fusiones y adquisiciones, a veces comprar la licencia es la forma más elegante de llevarse toda la oficina a casa, dejando solo la planta decorativa.