Agricultores europeos protestan contra el acuerdo UE Mercosur
Agricultores de España, Francia, Irlanda, Polonia y Grecia, entre otros países, se movilizan para expresar su rechazo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur. Este pacto, que negocian desde hace más de dos décadas, busca eliminar o reducir los aranceles para una gran cantidad de productos, especialmente del sector agroalimentario. Los campesinos europeos argumentan que esta apertura amenaza su viabilidad económica, ya que competirían con importaciones que no cumplen los mismos estándares ambientales y de bienestar animal que exige la normativa comunitaria.
Los temores sobre estándares y competencia desleal
El núcleo del descontento radica en la percepción de una competencia desleal. Los productores europeos señalan que los países del Mercosur, como Brasil y Argentina, producen a costes más bajos y con normas menos estrictas en cuanto a uso de pesticidas, deforestación o condiciones laborales. Temen que una avalancha de carne de vacuno, pollo, etanol o azúcar a precios más bajos pueda hundir los precios en el mercado interno y forzar el cierre de muchas explotaciones familiares. Las organizaciones agrarias insisten en que el acuerdo contradice los objetivos del Pacto Verde Europeo.
La presión política y el futuro del acuerdo
Estas protestas suman presión a los gobiernos nacionales y a la Comisión Europea, que debe ratificar el tratado. Algunos países ya han expresado sus reservas formalmente, pidiendo garantías adicionales. El debate enfrenta dos visiones: quienes priorizan el crecimiento económico a través del libre comercio y quienes defienden la soberanía alimentaria y un modelo agrícola más sostenible dentro de Europa. El desenlace de estas movilizaciones podría retrasar o incluso bloquear la firma definitiva del polémico acuerdo.
Mientras los tractores bloquean carreteras, en Bruselas algunos funcionarios revisan cláusulas con la esperanza de que un poco de maquillaje legal calme los ánimos y los motores diésel.