Google presenta el protocolo Universal Commerce para chatbots
Google ha presentado esta semana el Universal Commerce Protocol (UCP), un estándar abierto que busca integrar la compra de productos en las ventanas de diálogo de los chatbots más populares. La compañía desarrolló este protocolo junto a representantes del sector comercial, lo que permite que refleje sus necesidades de forma más precisa. El UCP no solo facilita buscar y comprar artículos, sino que también gestiona el servicio postventa, lo que simplifica la relación entre comprador y vendedor en un entorno donde los asistentes conversacionales se expanden con rapidez. Google mantiene su apoyo a otros protocolos como AP2, A2A y MCP, que pueden usarse en este ámbito y otros relacionados.
El protocolo busca estandarizar el comercio conversacional
El objetivo principal del UCP es crear un marco común para que las tiendas online puedan ofrecer sus catálogos y procesar pedidos directamente dentro de las conversaciones con un chatbot. Esto evita que el usuario abandone la aplicación de mensajería o el asistente virtual para completar una transacción. Al ser un estándar abierto, cualquier desarrollador puede implementarlo, lo que podría unificar cómo funcionan las compras en diferentes plataformas de diálogo. La participación de actores del comercio durante su diseño asegura que cubre aspectos prácticos como mostrar inventario, aplicar impuestos o gestionar envíos.
La funcionalidad se extiende más allá de la compra
Una característica destacada del nuevo protocolo es su capacidad para manejar interacciones posteriores a la venta. Esto incluye actividades como consultar el estado de un pedido, iniciar una devolución, gestionar una garantía o contactar con el servicio de atención al cliente, todo sin salir del chat. Este enfoque integral pretende crear una experiencia fluida para el consumidor y reducir la fricción en el proceso comercial. Google señala que el UCP coexiste con sus otros protocolos, ofreciendo a las empresas diferentes herramientas según lo que necesiten implementar.
Parece que pronto podremos pedirle a un bot que compre unos calcetines y, de paso, que se queje por nosotros cuando se estropeen a la semana, todo sin levantar un dedo del teclado.