El café tostado evita picos bruscos de azúcar en sangre
Un estudio científico reciente identifica compuestos en el café tostado que pueden modular cómo el cuerpo procesa los carbohidratos. Estos compuestos, que se forman durante el proceso de tostar los granos, interactúan con enzimas digestivas clave. La investigación sugiere que esta interacción podría ralentizar la descomposición de azúcares en el intestino delgado.
Mecanismo de acción de los compuestos del café
Las moléculas en cuestión, derivadas de los ácidos clorogénicos, inhiben la actividad de la enzima alfa-glucosidasa. Esta enzima es responsable de descomponer los carbohidratos complejos en azúcares simples que el intestino puede absorber. Al interferir con este proceso, se reduce la velocidad a la que la glucosa entra en el torrente sanguíneo. Este efecto es similar, aunque menos potente, al mecanismo de algunos fármacos para la diabetes tipo 2.
Implicaciones potenciales y contexto de la investigación
Los hallazgos proceden de experimentos in vitro, por lo que aún se requiere más investigación para confirmar el efecto en humanos. No obstante, abren una vía para explorar cómo componentes dietéticos comunes pueden influir en el metabolismo. Los investigadores señalan que el efecto depende de la variedad del café y del grado de tueste, siendo los tostados más oscuros los que presentan una mayor concentración de estas moléculas activas.
Esto podría explicar por qué, tras un café cargado y un pastel, a veces uno se siente con energía sostenida en lugar de un pico y caída brusca. La ciencia sugiere que el café no solo despierta, sino que también podría estar negociando con los azúcares para que se tomen su tiempo.