Aramburu instaura el efecto Matarazzo en el Getafe
El Getafe se transforma con la llegada de Javier Aramburu a la dirección deportiva. El club azulón busca estabilizar su proyecto deportivo tras varios años de cambios constantes. Aramburu, que trabajó con Mauricio Pochettino en el PSG, ahora aplica conceptos que aprendió del estratega argentino. Su misión es estructurar un modelo de juego sólido y una filosofía de club clara.
El modelo se basa en presión y posesión
La idea futbolística que Aramburu promueve se inspira en el efecto Matarazzo, término que alude al estilo de Pochettino. Este sistema prioriza presionar al rival alto en el campo y mantener la pelota. El objetivo es controlar los partidos mediante una defensa agresiva y una construcción ordenada desde atrás. El cuerpo técnico, liderado por el entrenador Pepe Bordalás, debe integrar estos principios para que el equipo los ejecute.
La plantilla se adapta a una nueva identidad
El mercado de invierno refleja este cambio de rumbo. Llegan futbolistas como el centrocampista Óscar Melendo, conocido por su calidad técnica y visión de juego. Su perfil encaja con la necesidad de tener jugadores que sepan manejar los tiempos y los espacios. El club también ficha al lateral zurdo Javi Hernández, aportando equilibrio y profundidad por las bandas. La directiva confía en que estos refuerzos ayuden a implementar el nuevo estilo con mayor rapidez y eficacia.
El reto ahora es que un equipo famoso por su contundencia física aprenda a dominar la pelota sin perder su esencia combativa. Algo así como pedirle a un león que aprenda ballet, pero sin dejar de rugir.