Un tartamudeo genético crece con la edad y puede predecir enfermedades
La investigación genética descubre que ciertas repeticiones en nuestro ADN, conocidas como tartamudeo genético, se expanden de forma natural a medida que envejecemos. Este fenómeno, que los científicos observan en la longitud de secuencias repetitivas, no es un error sino un proceso biológico vinculado al paso del tiempo. El estudio de estas expansiones abre una nueva vía para entender cómo envejecemos a nivel molecular.
El reloj genético que marca el envejecimiento
Los científicos analizan estas repeticiones en el genoma como un posible reloj epigenético más preciso. Al medir cuánto se han expandido estas secuencias en una persona, se puede estimar su edad biológica con mayor fidelidad que con otros métodos actuales. Esta herramienta permite evaluar el desgaste celular real, que a veces difiere de la edad cronológica.
La conexión con el riesgo de enfermedades graves
La expansión acelerada de este tartamudeo genético se correlaciona con un mayor riesgo de desarrollar patologías graves asociadas a la edad. Entre ellas se encuentran enfermedades neurodegenerativas, ciertos tipos de cáncer y dolencias cardiovasculares. Detectar una expansión anómala podría servir para anticipar riesgos y actuar de forma preventiva antes de que aparezcan los síntomas.
Quizás nuestro ADN no solo guarda recuerdos de lo que fuimos, sino que también susurra, con cada repetición que crece, lo que podríamos llegar a ser. Un recordatorio genético de que el tiempo, en efecto, deja huella.