El retorno inesperado del hardware clásico en tiempos de memoria escasa
El mercado de la memoria RAM vive un momento de tensión donde los precios de los módulos DDR5 aumentan con más fuerza que los de la generación anterior. Esto ocurre principalmente porque la DDR5 es un producto que se demanda mucho en el sector de servidores, donde su mayor ancho de banda y eficiencia energética son claves. Sin embargo, el coste de la DDR4 tampoco se mantiene estable, ya que las empresas fabrican menos cantidad, lo que también presiona su precio al alza. Esta dinámica dual crea un escenario complejo para quienes quieren construir o actualizar su equipo.
AMD evalúa volver a los procesadores para Socket AM4
En este contexto de escasez y precios altos para la memoria, AMD ha reconocido que dentro de la compañía se plantean la idea de volver a fabricar procesadores para la plataforma Socket AM4. Esta arquitectura, más antigua, utiliza memoria DDR4, que aunque también está subiendo de precio, podría ofrecer una alternativa más asequible en un mercado donde la DDR5 se encarece rápidamente. Esta estrategia podría dar a los usuarios una vía para actualizar sin tener que invertir en una plataforma DDR5 completa, que incluye placa base y memoria nueva.
El mercado se adapta a las restricciones de suministro
La posible vuelta de AMD a AM4 refleja cómo la industria del hardware debe adaptarse a los vaivenes de la cadena de suministro y a los desequilibrios entre oferta y demanda. No es una decisión técnica, sino una respuesta de mercado a una situación concreta. Mientras los servidores absorben gran parte de la producción de DDR5, el segmento de consumo doméstico busca opciones para no ver limitadas sus opciones de compra. Esta situación podría ralentizar la transición masiva a DDR5 que se esperaba, al menos temporalmente, mientras los precios no se estabilicen.
Parece que en la informática de consumo, lo nuevo a veces choca con un muro llamado presupuesto, y las soluciones del ayer pueden convertirse en el plan B de hoy.