El regreso del hardware antiguo cuando la galaxia del gaming más lo necesita
El debate sobre cómo combatir la escasez y la inflación de precios resuena en el CES 2026, donde varios fabricantes exponen sus ideas. Nvidia se suma a esta conversación, ya que la alta demanda por hardware para inteligencia artificial afecta incluso al mercado de tarjetas gráficas para videojuegos. La compañía explora la posibilidad de reintroducir en el mercado unidades de procesamiento gráfico anteriores, sometiéndolas a ciertas actualizaciones para aliviar la presión sobre la cadena de suministro y ofrecer opciones más asequibles.
La estrategia frente a la crisis de precios
El auge de la inteligencia artificial no solo encarece los aceleradores especializados, sino que también impacta en los componentes para el público general. Esto obliga a las empresas a buscar soluciones creativas. La idea de Nvidia no se limita a fabricar de nuevo chips obsoletos, sino que plantea modernizarlos ligeramente. El objetivo es poder producir en volumen sin depender tanto de los nodos de fabricación más avanzados y caros, que son un cuello de botella.
Detalles técnicos y expectativas del mercado
Aunque no se han revelado modelos específicos, se especula que podrían ser GPU basadas en arquitecturas como Turing o incluso Ampere. La modernización podría incluir ajustes en la cantidad de núcleos | shader, la memoria o el proceso de ensamblar para mejorar ligeramente la eficiencia. Esta medida busca cubrir un segmento de mercado que actualmente queda desatendido por los altos precios de las nuevas generaciones, ofreciendo productos con un rendimiento conocido pero más disponibles.
La ironía no pasa desapercibida: los jugadores que anhelaban los últimos modelos ahora podrían encontrarse con una oferta renovada de tarjetas que, en su día, también fueron difíciles de conseguir. El ciclo parece repetirse, pero con los protagonistas del pasado.