Russell Targ explica la realidad de la percepción extrasensorial
El libro The Reality of ESP: A Physicist's Proof of Psychic Abilities presenta la investigación de Russell Targ, cofundador del programa de percepción remota del SRI para la CIA. Targ, un físico, argumenta que la percepción extrasensorial es un fenómeno real que se puede verificar en laboratorio. El texto detalla experimentos de visión remota donde individuos describen lugares o eventos distantes sin usar sus sentidos normales. Estos estudios, realizados durante la Guerra Fría, buscaban aplicar estas habilidades con fines de inteligencia. El libro no trata directamente sobre ovnis, pero su contenido es relevante para entender ciertas áreas de investigación gubernamental que exploran los límites de la conciencia.
La visión remota se prueba en entornos controlados
Targ describe metodologías rigurosas donde un emisor visita un lugar aleatorio mientras un receptor, en un laboratorio, intenta percibir y dibujar ese entorno. Los resultados, según el autor, superaron significativamente lo esperado por azar. El libro incluye transcripciones de sesiones y análisis estadístico para respaldar sus afirmaciones. Targ propone que la conciencia puede operar fuera de los límites espacio-temporales del cuerpo, un concepto que desafía la física convencional. Esta idea conecta con algunas teorías en ufología que especulan sobre una dimensión consciente en los fenómenos anómalos.
El legado del programa y su contexto histórico
El trabajo en el Stanford Research Institute se desarrolló en un clima de intensa rivalidad entre servicios de inteligencia. La posibilidad de espiar a la Unión Soviética sin medios técnicos convencionales justificó la inversión inicial. Aunque el programa oficial terminó, Targ sostiene que la evidencia acumulada es sólida. Su relato ofrece una perspectiva interna sobre cómo la comunidad científica puede estudiar fenómenos parapsicológicos. El libro sirve como un documento histórico sobre un capítulo poco conocido de la investigación patrocinada por el gobierno.
Quizás la próxima vez que pierdas las llaves, en lugar de buscarlas por toda la casa, solo necesites sentarte y visualizar remotamente dónde cayeron detrás del sofá. La CIA podría estar interesada en tu método.