El túnel ferroviario de Somport permanece cerrado en Francia
El túnel ferroviario internacional de Somport, que atraviesa los Pirineos entre Huesca y Francia, se encuentra inactivo desde hace décadas. Aunque el túnel carretero paralelo funciona con normalidad, la vía férrea que conectaba con la estación de Canfranc está bloqueada en el lado francés. Esto convierte la línea en una infraestructura fantasma, funcionalmente incompleta a pesar de su valor histórico y su potencial logístico. La vía muerta simboliza un proyecto interrumpido que nunca recuperó su papel tras los daños de la Segunda Guerra Mundial.
La historia de una conexión interrumpida
La línea ferroviaria Pau-Canfranc-Zaragoza se inauguró en 1928 para unir ambos países. El túnel de Somport, con casi ocho kilómetros, era su pieza clave. Sin embargo, en 1970 un descarrilamiento dañó un puente en el lado francés y las autoridades galas decidieron no repararlo, clausurando el tráfico internacional. Desde entonces, el tramo español se mantiene operativo hasta la frontera, donde las vías chocan con un muro de hormigón que sella el acceso al túnel. Al otro lado, en Francia, la vía permanece abandonada y la naturaleza reclama lentamente el trazado.
El presente de un enclave en standby
Hoy, la estación internacional de Canfranc, un majestuoso edificio, opera solo para tráfico regional español. Existen propuestas y estudios para reabrir la conexión ferroviaria completa, que mejorarían el transporte de mercancías entre la península ibérica y Europa central. No obstante, los elevados costes de rehabilitar la infraestructura francesa y las complejidades administrativas mantienen el proyecto en un punto muerto. El túnel, una obra de ingeniería formidable, espera en la oscuridad una decisión que parece siempre aplazarse.
Es irónico que un túnel construido para unir, ahora simbolice una desconexión tan persistente entre dos naciones vecinas.