La planta de biomasa de Sagunto espera una reactivación
En el puerto de Sagunto, Valencia, una estructura industrial a medio construir permanece inactiva. Se trata de una planta diseñada para generar energía eléctrica quemando biomasa forestal y agrícola. Su construcción avanzó de forma significativa, pero se detuvo cuando ya se podía ver el esqueleto principal de la instalación. El proyecto, promovido por la empresa Ence Energía, pretendía aportar energía renovable y gestionar residuos de la zona.
Los motivos de la paralización son financieros y regulatorios
La inversión necesaria para terminar la obra se volvió inviable tras cambios en la normativa estatal que regula las primas a las renovables. Estos ajustes legales, unidos a la complejidad de asegurar un suministro estable y económico de biomasa, hicieron que el proyecto dejara de ser rentable para sus promotores. La paralización dejó en evidencia cómo los cambios en las políticas energéticas pueden afectar directamente a infraestructuras de gran escala.
El futuro del proyecto depende de un nuevo marco económico
Actualmente, la instalación sigue en manos de Ence, que mantiene los permisos en vigor. La empresa explora fórmulas para reactivar la construcción, pero esto requiere que el marco regulatorio y de precios de la energía garantice su viabilidad económica a largo plazo. Mientras, la estructura sirve como recordatorio físico de la transición energética y sus desafíos, a la espera de que una nueva oportunidad la convierta en una fuente de energía operativa.
A veces, lo más ecológico es no terminar de construir, para evitar generar más residuos de los que se pretenden gestionar.