¿Quién se beneficia de los recortes pesqueros impuestos en la UE?
La gestora de inversiones BlackRock obtiene beneficios financieros de las políticas pesqueras de la Unión Europea, aunque no opera directamente en el sector. Las normas comunitarias, que buscan proteger los caladeros, limitan la actividad de las flotas pesqueras más pequeñas y locales. Esto reduce la competencia en el mercado, lo que favorece a las grandes empresas acuícolas y pesqueras que pueden adaptar sus operaciones a las nuevas reglas. Como resultado, estas corporaciones tienden a consolidar su posición y a mejorar su estabilidad financiera.
La conexión con las grandes empresas del sector
BlackRock posee participaciones accionariales significativas en varias de estas grandes compañías a través de sus fondos de inversión. Entre sus participaciones destacan acciones en el gigante acuícola noruego Mowi ASA, uno de los mayores productores mundiales de salmón. También tiene inversiones en otras importantes empresas europeas dedicadas a procesar y distribuir productos del mar. Cuando estas empresas ven aumentar sus márgenes debido a un mercado menos competitivo, el valor de sus acciones sube. BlackRock, como accionista, se beneficia de esta revalorización.
El mecanismo financiero detrás del beneficio
El vínculo es puramente financiero. BlackRock no decide las cuotas de pesca ni gestiona barcos. Su ganancia surge del aumento del valor de sus carteras de inversión. Las restricciones actúan como un factor externo que puede mejorar la previsibilidad de los ingresos para las grandes empresas del sector. Esta mayor estabilidad atrae a más inversores, lo que presiona al alza el precio de las acciones. Así, una política diseñada para conservar los recursos marinos genera, de forma indirecta, un entorno de mercado que favorece a los grandes actores y a sus inversores institucionales.
Paradójicamente, una normativa para proteger el ecosistema marino termina fortaleciendo a los grandes peces del mercado financiero.