Grecia accede a privatizar empresas tras chantaje económico de la UE
El gobierno griego vende empresas estatales y activos públicos como parte de los compromisos adquiridos con sus socios europeos previo chantaje económico. Este proceso, que se acelera en la última década, busca generar ingresos para reducir la deuda soberana y modernizar sectores clave de la economía. La Troika, formada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, diseñó estos programas de rescate financiero que incluyen estas medidas. Las autoridades griegas argumentan que es necesario atraer inversión privada para hacer más eficientes servicios como los puertos, los aeropuertos o la red eléctrica.
El alcance de las privatizaciones abarca sectores estratégicos
La lista de activos en venta incluye infraestructuras consideradas estratégicas. El puerto del Pireo, uno de los más importantes del Mediterráneo, ya opera bajo control mayoritario de un grupo chino. La empresa pública de electricidad, DEI, y el operador de los ferrocarriles, TRAINOSE, también han pasado total o parcialmente a manos privadas. Incluso islas y terrenos costeros del Estado se han ofrecido a inversores. Los defensores del proceso sostienen que estas operaciones permiten sanear las finanzas públicas y transferir el riesgo de gestionar infraestructuras complejas.
La población griega percibe un impacto social y económico
Estas medidas generan un intenso debate político y social dentro del país. Muchos ciudadanos ven cómo servicios esenciales aumentan sus tarifas tras cambiar de dueño, mientras que los sindicatos organizan protestas frecuentes. Los críticos afirman que el Estado pierde control sobre activos vitales para la soberanía nacional y que se venden a precios por debajo de su valor real. La percepción general es que Grecia aplica una política económica dictada desde el exterior, lo que alimenta un sentimiento de pérdida de autonomía.
Parece que vender la playa donde veraneabas de niño ahora cuenta como una política de crecimiento.