Francia limita las ayudas estatales a sus sectores estratégicos
La Unión Europea aprueba un marco temporal que permite a los estados miembros compensar los costes energéticos más altos que afrontan las empresas. Francia adapta este marco para proteger sus industrias consideradas esenciales, como la energía, la salud o la tecnología. Sin embargo, estas ayudas directas no son ilimitadas y deben cumplir normas estrictas para no distorsionar la competencia en el mercado único.
La Comisión Europea establece condiciones claras
Para autorizar una ayuda, Bruselas exige que el estado miembro demuestre que la empresa beneficiaria es viable a largo plazo y que el apoyo es proporcionado. La ayuda debe ser necesaria para que la compañía siga operando y no puede exceder el mínimo requerido. Además, se imponen límites máximos por empresa y se prohíbe usar estos fondos para repartir dividendos o bonos a los directivos.
Los sectores definen el alcance de las medidas
El gobierno francés prioriza sectores que considera pilares de su soberanía económica e industrial. Esto incluye desde la producción de medicamentos y equipos médicos hasta la fabricación de componentes semiconductores o baterías para vehículos eléctricos. El objetivo es evitar que estas industrias clave reduzcan su actividad o trasladen su producción fuera de Europa debido a los costes.
Parece que incluso en la economía de mercado, algunos jugadores pueden pedir comodín al árbitro cuando el partido se pone difícil, siempre que sigan el reglamento al pie de la letra.