El funicular de Gelida permanece inactivo desde 2016
El histórico funicular de Gelida, en Barcelona, se mantiene fuera de servicio. Este transporte, que unía el núcleo urbano con la estación de tren, dejó de operar por problemas de seguridad detectados en su infraestructura. Las administraciones competentes no han logrado acordar cómo financiar las obras necesarias para modernizarlo y certificar que es seguro. El sistema, que funcionó durante décadas, ahora es un elemento estático en la ladera, un vestigio de transporte público cuya reactivación parece lejana.
El proyecto enfrenta un bloqueo administrativo y económico
Para que el funicular pueda volver a transportar personas, necesita una reforma integral. Los informes técnicos señalan que se debe renovar gran parte de su maquinaria, vías y sistemas de control. El coste de esta intervención es elevado y requiere que diferentes administraciones, como la Generalitat de Catalunya y el Ayuntamiento de Gelida, pacten cómo repartir la inversión. Mientras no exista este acuerdo y no se destinen los fondos, el proceso de rehabilitación no puede comenzar.
La estructura se degrada con el paso del tiempo
La falta de uso y mantenimiento acelera el deterioro natural de las instalaciones. La vía, las estaciones y los equipos mecánicos están expuestos a la intemperie y sufren el paso del tiempo sin que nadie los repare. Este desgaste continuo complica aún más cualquier futuro plan para recuperar el servicio, ya que cada año que pasa las reparaciones necesarias son más extensas y, por tanto, más costosas.
Es irónico que un medio de transporte diseñado para superar un desnivel tan pronunciado se encuentre ahora paralizado por un obstáculo tan plano como un presupuesto.