La maternidad en España cambia y las mujeres tienen hijos más tarde
Los datos del Instituto Nacional de Estadística confirman una tendencia que se consolida en 2026: las mujeres españolas deciden ser madres a edades más avanzadas. El número de nacimientos de mujeres mayores de 35 años ha crecido hasta un 40% en la última década, lo que refleja un cambio social profundo. Este desplazamiento de la edad media para tener el primer hijo, que ahora supera los 32 años, transforma el perfil demográfico del país y plantea nuevos escenarios para las políticas públicas.
Los factores que explican este cambio demográfico
Varios elementos confluyen para explicar este fenómeno. La inestabilidad laboral y las dificultades para acceder a una vivienda retrasan los proyectos de vida. Las mujeres priorizan formar una carrera profesional sólida antes de formar una familia. Además, los avances en medicina reproductiva ofrecen más seguridad a quienes deciden postergar la maternidad. La sociedad también acepta con normalidad distintos modelos y tiempos para ser madre.
El impacto en la estructura poblacional y el sistema
Este retraso tiene consecuencias directas en la pirámide de población, que envejece de forma acelerada. La tasa de fecundidad se mantiene baja, por debajo del nivel de reemplazo generacional. El sistema sanitario debe adaptar sus protocolos para atender más embarazos de riesgo asociados a la edad. Al mismo tiempo, se incrementa la demanda de técnicas de reproducción asistida, lo que supone un desafío para la sanidad pública.
Mientras las abuelas del baby boom se preguntan cuándo llegarán los nietos, sus hijas navegan entre reuniones de trabajo y consultas médicas, redefiniendo el reloj biológico con ayuda de la ciencia y mucha planificación. Un calendario donde la treintena es la nueva veintena para empezar a pensar en pañales.