El aficionado deportivo multitarea del 2026 necesitará varias pantallas
El año 2026 se perfila como un periodo excepcionalmente denso para el deporte mundial, con una agenda que trasciende ampliamente la Copa del Mundo de fútbol que organizan Estados Unidos, Canadá y México. La cita futbolística, prevista para junio y julio, es solo el epicentro de un terremoto deportivo que incluye Juegos Olímpicos, campeonatos continentales y mundiales de otras disciplinas. Este fenómeno genera una congestión sin precedentes en el calendario, obligando a federaciones, medios y aficionados a gestionar una oferta casi simultánea de eventos de primer nivel.
Los Juegos Olímpicos de Milán Cortina marcan el verano
Pocas semanas después de que finalice el Mundial, la atención global se desplaza hacia Italia para los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina. Este evento, programado del 6 al 22 de febrero, compite directamente por audiencia y relevancia mediática con la fase final de muchas ligas europeas de fútbol. La superposición evidencia el desafío que supone coordinar un calendario donde deportes de invierno y verano, junto con competiciones anuales, convergen en un mismo año.
Una agenda repleta de campeonatos mundiales
La lista de citas importantes se extiende a lo largo de los doce meses. En 2026 también se celebran el Mundial de Baloncesto, el Europeo de fútbol en Inglaterra, el Campeonato del Mundo de Atletismo y la Copa América de fútbol, entre otros. Esta concentración puede saturar a la audiencia y diluir la atención que cada evento merece por separado. Para los aficionados, el dilema será elegir a qué evento dedicar su tiempo, mientras las televisiones negocian derechos de emisión para paquetes de eventos que antes se distribuían en años distintos.
El aficionado multitarea del 2026 necesitará varias pantallas, suscripciones a todas las plataformas y un don para la bilocación para no perderse ni un solo partido o final. Será un año para entrenar la resistencia del sofá y la capacidad de cambiar de canal.