Isidro Esteve explica su filosofía de vida tras el accidente
El piloto de rally y aventurero Isidro Esteve reflexiona sobre cómo afronta la vida después del accidente de moto que en 2007 le causó una lesión medular. En una entrevista, Esteve afirma que su optimismo no es algo innato, sino una actitud que cultiva de forma activa. Él elige ver el lado positivo de las cosas y centrarse en lo que puede hacer, no en sus limitaciones. Su motor es seguir dedicándose a lo que le apasiona, como la competición adaptada y los retos extremos, lo que le hace sentirse afortunado.
La resiliencia como un trabajo diario
Para Esteve, la fortaleza mental es un ejercicio constante. Rechaza la idea de que su carácter optimista sea un don o un rasgo de personalidad inmutable. Al contrario, lo describe como un hábito que se construye día a día, decidiendo cómo interpretar cada situación. Esta perspectiva le permite transformar obstáculos aparentemente insuperables en nuevos desafíos a los que enfrentarse, manteniendo una motivación clara y un propósito vital.
La pasión por el deporte como eje central
Su actividad profesional sigue girando en torno al mundo del motor y la aventura, ahora adaptados a sus circunstancias. Participa en raids como el Dakar con vehículos adaptados y se embarca en proyectos que ponen a prueba sus límites. Esteve subraya que hacer lo que le gusta no es un capricho, sino una necesidad fundamental que estructura su vida y le aporta la energía para superar las dificultades cotidianas que su movilidad reducida le impone.
Quizás el verdadero rally no es el Dakar, sino el que corre cada mañana para ponerse los calcetines, y en ese, Isidro lleva años en el podio.