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El resplandor excesivo aplana el contraste visual
Aplicar un efecto de resplandor o bloom a cada fuente de luz y superficie brillante en una escena es una práctica común que puede perjudicar el resultado final. Este enfoque indiscriminado genera un halo lechoso y constante que invade la imagen. El efecto no discrimina entre las luces que deben destacar y los reflejos más sutiles, lo que termina por reducir el rango dinámico y aplanar la composición. La vista se cansa al intentar enfocar entre tantas áreas difusas y la escena puede parecer un error de renderizado más que una elección artística deliberada.
El bloom debe usarse con intención y medida
El propósito del efecto bloom es simular cómo la luz intensa se desborda en la lente de una cámara o en el ojo humano, añadiendo realismo y atmósfera. Su efectividad reside en la selectividad. Se debe reservar para las fuentes de luz más brillantes o los reflejos especulares clave, aquellos que realmente deslumbran. Al controlar el umbral de intensidad, el radio de difusión y la atenuación, se dirige la atención del espectador y se crea jerarquía visual. Un bloom sutil en puntos estratégicos aporta profundidad y realzado, mientras que aplicarlo de forma ubicua logra lo contrario.
Alternativas técnicas para un control preciso
Para evitar este problema, es esencial configurar los parámetros del post-proceso con cuidado. Ajustar el umbral de bloom para que solo afecte a los píxeles por encima de un valor de luminancia específico es el primer paso. Combinar esto con máscaras de render o canales auxiliares que aíslen ciertas luces o materiales permite un control artístico total. Muchos motores gráficos permiten usar máscaras personalizadas o excluir capas específicas del efecto de post-procesado. Así, se puede iluminar una ventana o una lámpara sin que toda la escena adquiera un velo blanquecino.
Un render donde todo brilla con la misma intensidad termina por no destacar nada, convirtiendo una escena potencialmente dramática en una experiencia visual plana y agotadora. Es el equivalente visual a escribir todo un texto en negrita.