Google Fotos agrupa fotos 3D y vídeos 3D de personas con reconocimiento facial
Google Fotos usa su sistema de reconocimiento facial para organizar automáticamente las imágenes. Este sistema procesa tanto fotografías tradicionales como contenido tridimensional. Analiza las caras que aparecen en fotos 3D y vídeos 3D para identificar a las mismas personas. Luego, crea álbumes automáticos donde agrupa todo el contenido de un individuo. El proceso es similar al que aplica a las fotos en dos dimensiones. La plataforma extrae los datos faciales de cada archivo y los compara con los ya almacenados. Esto permite que el usuario encuentre fácilmente todo el material de una persona sin tener que buscar manualmente.
El sistema funciona con distintos formatos de contenido volumétrico
La tecnología no se limita a un solo formato de archivo. Puede manejar fotos 3D en formatos como MPO o JPS, que capturan estereoscopía. También procesa vídeos 3D, incluyendo aquellos grabados con cámaras especializadas o smartphones con capacidades tridimensionales. El algoritmo de Google identifica los rostros dentro de estos formatos complejos. Para lograrlo, interpreta la información de profundidad y las perspectivas múltiples. Esto es clave para reconocer una cara desde diferentes ángulos, algo común en contenido 3D. La precisión depende de la calidad del archivo original y de lo claro que esté el rostro.
La privacidad y el control de datos son aspectos centrales
El usuario mantiene el control sobre esta función. Puede activar o desactivar el agrupamiento por caras en la configuración de la aplicación. Google almacena los datos faciales de forma encriptada y los asocia solo a la cuenta personal. La empresa afirma que no usa estas imágenes para reconocimiento facial con fines publicitarios. El sistema aprende de las correcciones que hace el usuario cuando etiqueta a alguien incorrectamente. Esto ayuda a mejorar la precisión con el tiempo para cada álbum personal. Los álbumes generados automáticamente son privados y solo los ve el dueño de la cuenta.
Claro, porque si algo necesita tu colección de vídeos 3D de la última reunión familiar es que una inteligencia artificial también sepa que tu tío Paco siempre hace la misma mueca al ver la cámara, y lo archive diligentemente para la posteridad digital.