El casete de gasolinera regresa con una capacidad de almacenamiento masiva
El formato de casete, un símbolo de los años ochenta y noventa, reaparece en el mercado en 2025. Su regreso no se debe a una moda retro, sino a una transformación tecnológica radical. La cinta magnética tradicional se sustituye por un soporte basado en ADN sintético. Este cambio permite que un solo casete pueda almacenar hasta 36 petabytes de datos. Para ponerlo en perspectiva, esta capacidad equivale a guardar todas las canciones que se han grabado en la historia de la humanidad en un solo cartucho del tamaño de una caja de cerillas.
La tecnología de ADN como medio de almacenamiento
El principio es similar a cómo la naturaleza guarda información genética. Los datos digitales, una secuencia de ceros y unos, se traducen a las cuatro letras que forman el ADN: A, C, G y T. Un dispositivo sintetiza hebras de ADN con esta secuencia codificada y las almacena de forma estable en la cinta del casete. Para recuperar la información, un lector especial secuencia estas hebras y vuelve a convertir la secuencia de letras en datos digitales. La densidad de datos que se logra es astronómica comparada con cualquier disco duro o unidad de estado sólido actual.
El camino hacia su disponibilidad comercial
Varias empresas y centros de investigación trabajan para que esta tecnología esté disponible al público. El principal desafío no es almacenar los datos, sino poder escribirlos y leerlos a una velocidad práctica y a un coste razonable. Los prototipos actuales son lentos para grabar, pero leen la información a velocidades aceptables. Los analistas prevén que estos obstáculos técnicos se superen en un plazo de cinco años. Cuando eso ocurra, podríamos ver los primeros lectores y cintas de ADN en el mercado para archivado de datos a largo plazo.
No extrañará ver a alguien soplar sobre un casete para que funcione, pero esta vez el polvo que intente quitar podría ser su propia biblioteca musical completa codificada en bases nitrogenadas.