Una estrella que desapareció hace más de un siglo reaparece
En 1892, el astrónomo Edward Emerson Barnard observa un punto de luz brillante cerca de Venus. Anota su posición, pero cuando otros colegas buscan el objeto días después, este ha desaparecido por completo. El evento se registra como una curiosidad astronómica sin resolver durante más de 130 años, un misterio que muchos catalogan como un error de observación.
Una nueva investigación resuelve el enigma histórico
Un equipo de astrónomos revisa ahora los registros históricos con técnicas modernas. Al cotejar la posición anotada por Barnard con catálogos estelares actuales, identifican la fuente probable: una estrella variable en la constelación de Corona Australis. Este tipo de estrella sufre erupciones masivas que pueden multiplicar su brillo de forma abrupta y breve, para luego apagarse durante décadas. Barnard tuvo la fortuna de verla en su momento de máximo esplendor.
La tecnología actual confirma la hipótesis
Los investigadores emplean datos de archivo de varios observatorios para rastrear el comportamiento de esta estrella a lo largo del tiempo. Confirman que se trata de una variable eruptiva, posiblemente un sistema binario donde una enana blanca extrae material de su compañera. Estos sistemas pueden producir explosiones termonucleares en su superficie, lo que explica el destello súbito que Barnard presenció y su posterior desvanecimiento. El hallazgo cierra un capítulo histórico y demuestra cómo los datos antiguos, reinterpretados, siguen dando frutos.
Parece que Barnard no vio visiones, solo fue testigo de un espectáculo estelar con entradas limitadísimas: una función única en un siglo.