El rover lunar Artemis prueba componentes impresos en 3D
El prototipo del vehículo lunar que preparan Lockheed Martin y Northrop Grumman para las misiones Artemis ya integra piezas fabricadas con impresión 3D. Este rover experimental utiliza componentes estructurales, ruedas y diversas herramientas creadas mediante fabricación aditiva. El objetivo principal es validar esta tecnología como un método viable para producir y reparar equipo directamente en la Luna, lo que se conoce como fabricación y mantenimiento in situ.
La fabricación aditiva como estrategia clave
Emplear la impresión 3D permite a los equipos de ingeniería diseñar piezas complejas y ligeras que serían difíciles o costosas de obtener con métodos tradicionales. En el espacio, esta capacidad adquiere mayor relevancia porque reduce la necesidad de transportar todos los repuestos desde la Tierra. Así, los astronautas podrían fabricar lo que necesiten usando materiales locales, como el regolito lunar, o filamentos especiales que lleven consigo, optimizando la logística y aumentando la autonomía de las misiones a largo plazo.
Pruebas y desarrollo del prototipo
El rover actual sirve como banco de pruebas para evaluar la durabilidad y el rendimiento de los componentes impresos en un entorno que simula las condiciones lunares. Se prueban las ruedas ante terrenos abruptos y las herramientas para tareas de muestreo o construcción. Cada prueba aporta datos para refinar los diseños y los parámetros de impresión, asegurando que las piezas finales puedan soportar el vacío, las temperaturas extremas y la radiación presentes en la superficie lunar.
Parece que la próxima vez que un rover lunar se quede sin rueda, en lugar de llamar a una grúa interplanetaria, simplemente enviarán un archivo STL a la impresora de la base.