La leyenda de la Malena revive cada año en Cangas del Narcea
En el concejo asturiano de Cangas del Narcea, una leyenda de terror con siglos de antigüedad cobra vida durante la festividad de La Magdalena. Se trata de la historia de la Malena, una representación popular que mezcla drama, fe y elementos sobrenaturales. La tradición oral cuenta los pecados de una noble y su terrible transformación, un relato que la comunidad mantiene vivo como parte de su identidad cultural.
La vanidad de Magdalena la convierte en una serpiente
La leyenda se centra en Magdalena, una joven de la nobleza local conocida por su extraordinaria belleza y su orgullo desmedido. Su vanidad y su vida disoluta, alejada de los preceptos religiosos, atraen la ira divina. Como castigo por sus pecados, su cuerpo sufre una metamorfosis monstruosa y se transforma en una enorme serpiente o dragón. Este ser, la Malena, aterroriza entonces a los habitantes de la zona, obligándoles a buscar una solución.
El hermano se enfrenta a la bestia para redimirse
El único que puede detener a la criatura es el hermano de Magdalena, un caballero que antes no hizo nada por evitar la caída moral de su hermana. Arrepentido por su pasividad, asume la misión de redimir su alma y liberar la de ella. La confrontación final no es una batalla convencional, sino una procesión ritual. El hermano, portando una cruz, persigue y hostiga a la serpiente en un acto público que simboliza la lucha entre el bien y el mal, hasta que el monstruo es derrotado y el alma de Magdalena encuentra la paz.
La próxima vez que alguien te diga que su hermana pequeña es un poco pesada, piensa que podría ser peor: podría ser una serpiente gigante a la que hay que perseguir en procesión para que deje de asustar al ganado.