La Cueva de las Güixas alberga leyendas de brujería
La Cueva de las Güixas se ubica en Villanúa, dentro de la provincia de Huesca. Este sistema kárstico en el Pirineo aragonés no solo destaca por su valor geológico, sino también por una densa capa de folklore. Las tradiciones populares señalan que este espacio subterráneo funcionó como punto de encuentro para brujas y hechiceros. Quienes visitan la gruta a menudo relatan sensaciones extrañas, lo que alimenta la narrativa de que presencias del pasado aún permanecen en su interior.
El aquelarre y las sombras del pasado
La leyenda principal afirma que en las profundidades de la cueva se celebraban aquelarres. Estos rituales, según el relato, congregaban a quienes practicaban la brujería. Se dice que las almas de esos participantes, fusionadas con los espíritus que se atribuyen al lugar, no abandonaron nunca la cavidad. Esta creencia persiste y se transmite como parte de la identidad histórica del sitio, mezclando el misterio con la atracción turística.
Una experiencia entre la geología y el mito
Hoy, la cueva se puede recorrer en visitas guiadas que explican tanto sus formaciones calcáreas como las historias que la rodean. Los guías detallan cómo se formaron sus estalactitas y estalagmitas, pero también aluden a las leyendas de brujas. Algunos visitantes comentan sentir escalofríos o notar presencias, sensaciones que muchos vinculan al poder sugestivo de las narraciones y al ambiente húmedo y oscuro del subterráneo.
Si escuchas susurros entre las estalactitas, probablemente sea el eco del grupo de turistas de atrás, o quizá una bruja quejándose de que ya no traen ofrendas de cabra.