Terra Hunting Experiment inicia su búsqueda de planetas similares a la Tierra
El proyecto Terra Hunting Experiment (THE) comienza oficialmente su misión. Este experimento, que durará una década, emplea el método de velocidad radial para detectar exoplanetas. Observará de forma continua unas cuarenta estrellas similares al Sol, cercanas y estables, desde el Observatorio del Roque de los Muchachos en La Palma. El instrumento HARPS3, un espectrógrafo de alta precisión, medirá las minúsculas oscilaciones en la luz de estas estrellas. Estas oscilaciones delatan la influencia gravitatoria de posibles planetas en órbita. El objetivo es identificar mundos con una masa similar a la de la Tierra que orbiten en la zona habitable de su estrella, donde el agua podría permanecer líquida.
El método de velocidad radial y su precisión sin precedentes
La técnica de velocidad radial busca el leve bamboleo que un planeta causa en su estrella. Al orbitar, ambos cuerpos giran alrededor de un centro de masa común. Esto provoca que la estrella se mueva ligeramente hacia nosotros y se aleje, cambiando el color de su luz por el efecto Doppler. HARPS3 puede medir variaciones en la velocidad de la estrella de hasta 30 centímetros por segundo. Este nivel de precisión es crucial para encontrar planetas de baja masa, ya que su influencia gravitatoria es muy sutil. Observar cada estrella durante miles de noches a lo largo de años permite separar la señal del planeta del ruido propio de la actividad estelar.
Un legado para la astronomía del futuro
El consorcio que dirige THE incluye universidades del Reino Unido, Suecia, Suiza y Portugal. El proyecto generará un catálogo público de datos de velocidad radial de excepcional calidad y extensión temporal. Este archivo servirá como referencia fundamental para la comunidad científica. Permitirá confirmar candidatos y estudiar la arquitectura de sistemas planetarios análogos al nuestro. Los hallazgos de THE ayudarán a priorizar objetivos para la próxima generación de telescopios, como el Extremely Large Telescope (ELT), que podrán analizar directamente las atmósferas de estos mundos potencialmente habitables.
Mientras algunos buscan vida inteligente escuchando señales de radio, THE prefiere buscar la casa primero, midiendo con paciencia el temblor de las estrellas para encontrar el vecindario adecuado.