El agua de pepinillos evita que se forme hielo en carreteras
El líquido de los pepinillos encurtidos, un residuo de la industria alimentaria, muestra potencial para fundir el hielo y evitar que se forme en superficies como el asfalto. Investigadores estudian esta solución salina alternativa, que es menos corrosiva que la sal común o el cloruro de calcio. Su aplicación en pistas de aeropuertos o carreteras secundarias podría reducir el impacto ambiental y gestionar un desecho.
El principio activo es el vinagre y la sal
La eficacia para derretir el hielo proviene de su composición, una mezcla de vinagre, sal y especias. El ácido acético del vinagre y el cloruro sódico reducen el punto de congelación del agua, lo que impide que las moléculas de agua se unan para formar cristales de hielo estables. Esto funciona de forma similar a otros líquidos anticongelantes, pero con una carga contaminante menor para el suelo y las infraestructuras metálicas.
Las pruebas en laboratorio son prometedoras
Estudios de universidades, como uno de la Universidad Estatal de Washington, confirman que esta salmuera funde el hielo de manera efectiva a temperaturas bajo cero. Los experimentos comparan su rendimiento con productos comerciales, midiendo cuánto hielo disuelve y a qué velocidad. Los resultados indican que puede ser una opción viable, especialmente en zonas donde se prioriza reducir la corrosión en puentes y vehículos.
El método tiene un inconveniente obvio: el olor intenso a encurtidos que dejaría en las calles, algo que los vecinos podrían no apreciar por muy seguras que estén las vías.