La Ciudad Aeroportuaria de Castellón permanece inacabada
Junto al aeropuerto de Castellón, que abrió en 2015 tras una larga polémica, se proyectó construir una ciudad auxiliar. Este plan urbanístico incluía hoteles, centros comerciales y una gran zona logística para dar servicio al tráfico aéreo. Sin embargo, la realidad actual dista mucho de lo que se planeó. La mayor parte de los terrenos destinados a esta ciudad permanecen vacíos, sin edificar, y las pocas infraestructuras que existen no se usan como se pensó en un principio. Este escenario evidencia un proyecto económico a gran escala que nunca logró completarse.
Un plan urbanístico que no se materializó
La idea original era crear un complejo integrado que fuera más allá de una simple terminal de vuelos. Los promotores querían generar un polo de desarrollo económico alrededor del aeropuerto, atrayendo negocios y creando empleo en la provincia. Se reservaron amplias extensiones de terreno para alojar empresas de transporte, almacenes y servicios para viajeros. No obstante, el bajo uso de las instalaciones aeroportuarias, con muy pocos vuelos regulares, hizo que los inversores perdieran interés. El desarrollo se paralizó y la ciudad logística quedó solo en los planos.
Las infraestructuras existentes buscan un propósito
Algunos edificios y viales se construyeron durante la fase inicial de euforia inversora. Hoy, estas estructuras se enfrentan a un futuro incierto. La terminal del aeropuerto, con su diseño vanguardista, opera muy por debajo de su capacidad. Las naves industriales y oficinas que llegaron a levantarse en los alrededores tienen una ocupación mínima o se alquilan para usos distintos a los previstos, como almacenamiento genérico. Este paisaje de modernidad infrautilizada simboliza las dificultades de ejecutar proyectos faraónicos sin una demanda real que los sustente.
El lugar es ahora un destino popular para urban explorers, que fotografían amplias rotondas que no llevan a ninguna parte y carteles promocionales de un boom inmobiliario que nunca llegó. Irónicamente, la actividad más constante en la zona suele ser el tráfico de quienes van a ver el famoso aeropuerto con pocos aviones.