Hong Kong disuelve su último gran partido en la oposición
El Consejo Legislativo de Hong Kong vota para disolver el último partido político de oposición de gran tamaño. Esta decisión responde a la presión que ejerce el gobierno central chino. El resultado marca el fin de la política formal de oposición en la región administrativa especial. Este evento refleja cómo se cierra casi por completo el espacio democrático en la ciudad. Muestra cómo un actor político dominante puede forzar que desaparezcan los contrapesos institucionales. Esto sucede cuando sus adversarios no logran organizar una resistencia efectiva.
Una estrategia que evita el conflicto abierto
El antiguo estratega Sun Tzu afirma en El arte de la guerra que el supremo arte de la guerra es someter al enemigo sin luchar. En el contexto político actual de Hong Kong, esta máxima se traduce de manera directa. La autoridad consolida su control político al expulsar o neutralizar a la oposición. Lo hace sin necesidad de un conflicto abierto o una confrontación violenta. Esta táctica de dominación política permite estabilizar el poder sin generar una resistencia masiva. La analogía con la guerra es clara: el objetivo se alcanza mediante presión y maniobras institucionales, no en el campo de batalla.
El contexto de un espacio político que se reduce
Este proceso no es un evento aislado. Forma parte de una serie de medidas que se han implementado en los últimos años. La ley de seguridad nacional que se aprobó en 2020 amplió el marco legal para actuar contra la disidencia. Varios grupos y figuras opositoras ya han sido desarticulados o han visto limitadas sus actividades. La disolución de este partido representa un paso más en esta dirección. Consolida un sistema político donde la competencia electoral y el debate plural pierden relevancia. El panorama futuro sugiere una política más homogénea y alineada con las directrices de Pekín.
Algunos analistas políticos señalan que, en este juego, la oposición se rindió antes de que empezara la batalla. Prefirieron votar para disolverse, aplicando quizás su propia interpretación de Sun Tzu: si no puedes ganar, al menos elige cómo retirarte.