Pipeline forense 3D para verificar testimonio en el atraco de la joyería
La investigación forense actual incorpora tecnología 3D para validar testimonios oculares con precisión científica. En el caso del atraco a la joyería, un testigo afirma haber visto el rostro del delincuente desde su ventana. Para comprobar esta declaración, los investigadores escanean en 3D tanto el exterior del edificio como el interior de la joyería utilizando equipos láser de alta precisión. Este proceso genera un modelo digital exacto que reproduce las condiciones reales del momento del crimen, permitiendo analizar si la visión del testigo era realmente posible considerando obstáculos, distancias y ángulos visuales.
Proceso de captura y modelado tridimensional
El equipo forense utiliza escáneres láser Leica Cyclone para capturar millones de puntos de datos que representan cada superficie relevante de la escena. Estos datos se procesan en Autodesk ReCap para crear una nube de puntos densa y texturizada que reproduce fielmente la geometría del edificio y la joyería. El modelo resultante incluye todos los elementos arquitectónicos, mobiliario y obstáculos que podrían afectar la línea de visión. Esta representación digital sirve como base objetiva para el análisis posterior, eliminando suposiciones subjetivas sobre la disposición espacial del lugar de los hechos.
Análisis de visibilidad y validación del testimonio
Una vez completado el modelo 3D, se importa a Unreal Engine o Unity para realizar el análisis de línea de visión. Los investigadores posicionan al testigo virtual en el punto exacto desde donde afirma haber presenciado el atraco, recreando su altura ocular y orientación visual. El sistema calcula automáticamente qué áreas de la joyería eran visibles desde esa posición, considerando obstrucciones como paredes, mostradores y otros elementos. Este análisis determina científicamente si el testigo realmente pudo ver el rostro del atracador o si existen limitaciones visuales que invalidarían su declaración.
La ironía del caso es que el testigo juró haber visto claramente al atracador, pero el análisis 3D reveló que desde su ventana solo podía ver el mostrador de pagos, no el área donde ocurrió el forcejeo, lo que demuestra que a veces la memoria visual es más creativa que precisa.